Es importante llevar charlas de interés a los planteles ya sea al personal docente, de intendencia y personal administrativo, crear eventos que formen parte de ciclo escolar por medio de conferencias alusivas a los valores, que hoy en día son necesarios, que tenga la finalidad de fomentar el respeto en los estudiantes; el interés por el estudio y la superación, para un futuro prometedor.
Hacer hincapié en la necesidad de una educación integral donde se conozcan en primer lugar los hábitos de vida del alumno (en casa); las técnicas que se utilizan dentro y fuera del aula para fomentar su interés, y las herramientas para la educación integral que bien corresponden a la comunicación acertada y los tonos expresivos de manera correcta, sin etiquetar al alumno (error cometido a menudo), práctica que en múltiples ocasiones cae en el rachazo hacia el adolescente, por parte de la sociedad, la escuela, la familia e incluso a sí mismo, desencadenando en baja autoestima.
Por ello, cuando sentimos que el saco se está llenando hay que preguntarnos: "De qué tamaño es el saco?", porque en realidad se nos llena de piedritas dependiendo del tamaño del problema de cada quien; por lo que hay que sembrar respeto y confianza en el hijo o en el estudiante, según sea el caso; es decir, dar el ejemplo. "Los hábitos están formados por eslabones muy frágiles que se vuelven irrompibles con el paso del tiempo".
Eso quiere decir que poco a poco se forma la personalidad, pero que refleja en un 90% a los padres y el resto es parte de lo que se consigue y aprende en el entorno social: amigos, maestros y compañeros, hay que invitar a seguir con la reflexión y a practicar los valores dentro de la familia.





